El solitario es un juego de naipes o cartas, muy popular en todo el mundo. Precisamente, el nombre se refiere al hecho de que sólo hay un jugador en competencia. Es considerado como un juego de paciencia y destreza cuyo objetivo es utilizar todas las cartas de la baraja para construir las cuatro pilas de naipes clasificadas por pintas comenzando por los ases en orden ascendente.



No existe ninguna historia concreta atribuida a este juego, pero es probable que apareciera con el nacimiento de los naipes y como entretenimiento personal.

Las cartas van acomodadas en 7 filas (de derecha a izquierda), la primera con 6 cartas volteadas y una de frente, la segunda con 5 volteadas y una de frente y así sucesivamente hasta la séptima fila que tiene solo una carta de frente. El resto de cartas son el mazo y se van volteando una a una para formar corridas con colores intercalados (Ejemplo: Rey rojo, Reina negra, Jack Rojo, Diez negro, etc.) Los Ases se van subiendo hasta formar los palos.

Al ser un algoritmo matemático el porcentaje de juegos ganados ronda entre el 13-14% de las veces.